El alpinista
Juan un joven de 25 años, era alpinista profesional. Los peligros y la conquista de las alturas eran su gran desafío y su meta era conquistar las cimas más altas. Desde muy pequeño tenía un gran sueño, llegar a la cima del Monte Everest. Este sueño lo llevó a prepararse durante muchos años y cuando creyó saberlo todo y se sintió preparado para la gloria, decidió lanzarse a la aventura. Hasta aquí todo estaba bien, solo había un gran problema, este tipo de desafíos debe realizarse en grupos de por lo menos cuatro personas, especialmente la escalada del monte Everest, que es de las más difíciles del mundo. Pero Juan era un tipo muy orgulloso y quería toda la gloria solo para él, así que decidió escalar sin ningún tipo de compañía y así cumplir su deseo de figurar en el libro de los record. Una mañana muy fría, cuando todavía no había salido el sol, con pasos muy firmes como un verdadero profesional, comenzó el ascenso. Todo transcurría muy normal y Juan ya se imaginaba sus foto...