Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta confiar

La perfecta paz

Imagen
Había una vez un rey que ofreció un premio importante al artista que pudiera captar en una pintura, la perfecta paz. Se presentaron varios pintores para tratar de agradar al rey y poder ganar el jugoso premio. Una vez que todos terminaron, las obras fueron expuestas delante del rey. Este observó con detenimiento a cada una de forma muy especial, pero solo hubo dos que realmente le impactaron. Tenía que elegir una y comenzó a observarlas con mucho detenimiento. La primera era un lago muy tranquilo, como un espejo perfecto, donde se reflejaban las plácidas montañas que lo rodeaban. Sobre éstas había un cielo azul con tenues nubes blancas. Todos los que miraban acordaban que esta pintura reflejaba la perfecta paz. La segunda también tenía montañas, éstas eran escabrosas y rocosas. Sobre ellas había un cielo tormentoso, del cual caía un impetuoso aguacero iluminado con rayos. De la montaña bajaba un gran torrente de agua, formando una hermosa cascada. Éste no parecía mostrar ninguna...

El alpinista

Imagen
Juan un joven de 25 años, era alpinista profesional. Los peligros y la conquista de las alturas eran su gran desafío y su meta era conquistar las cimas más altas. Desde muy pequeño tenía un gran sueño, llegar a la cima del Monte Everest. Este sueño lo llevó a prepararse durante muchos años y cuando creyó saberlo todo y se sintió preparado para la gloria, decidió lanzarse a la aventura. Hasta aquí todo estaba bien, solo había un gran problema, este tipo de desafíos debe realizarse en grupos de por lo menos cuatro personas, especialmente la escalada del monte Everest, que es de las más difíciles del mundo. Pero Juan era un tipo muy orgulloso y quería toda la gloria solo para él, así que decidió escalar sin ningún tipo de compañía y así cumplir su deseo de figurar en el libro de los record. Una mañana muy fría, cuando todavía no había salido el sol, con pasos muy firmes como un verdadero profesional, comenzó el ascenso. Todo transcurría muy normal y Juan ya se imaginaba sus foto...

El peluquero

Imagen
Un cristiano y un peluquero no creyente estaban caminando por los barrios de la ciudad. El peluquero dijo al cristiano: "Es por esto por lo que no puedo creer en el Dios que tú me hablas, en un Dios de Amor. Si Dios fuera así como tú dices, Él no permitiría que estos vagos fueran adictos a la droga y a otros hábitos destructivos. No, no puedo creer en un Dios que permite todo esto." El cristiano estuvo callado hasta que se encontraron con un hombre particularmente descuidado. El cabello le llegaba hasta el cuello y la barba sin rasurar. El cristiano le dijo: "No serías un buen peluquero si permites que un hombre como éste continúe viviendo aquí sin un corte de pelo y una buena rasurada." Indignado, el peluquero contestó: "¿Por qué me culpas por la condición de este hombre? No puedo evitar que él esté así. Nunca ha ido a mi peluquería, yo podría arreglarlo y hacerlo verse como un caballero si él me lo pidiera." El cristiano miró fi...

El niño que quería conocer a Dios

Imagen
Había una vez un pequeño niño que quería conocer a Dios. Él sabía que había que hacer un largo viaje hacia donde vivía Él, entonces empaquetó una maleta con panecillos y un six-pack de jugos y emprendió su partida. Cuando había recorrido cerca de 3 cuadras, se encontró con una viejecita. Ella estaba sentada en el parque, observando algunas palomas. El niño se sentó junto a ella y abrió su maleta. Él estaba a punto de tomar su jugo cuando notó que la viejecita se veía con hambre, entonces él le ofreció un panecillo. Ella lo aceptó muy agradecida. Su sonrisa era tan bella que el niñito quería ver esa sonrisa nuevamente, entonces le ofreció a ella un jugo. Nuevamente ella volvió a esbozar su hermosa sonrisa. El niño estaba encantado. Ellos se quedaron allí toda la tarde comiendo y sonriendo, pero ninguno de ellos decía palabra alguna. Cuando empezó a oscurecer, el niño estaba cansado y se levantó para irse. Antes de haber dado unos pasos más, él se dio la vuelta y corrió hacia la vi...

El capullo, lucha por lo que quieres

Imagen
Un hombre encontró un capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poder ver a la mariposa cuando saliera del capullo. Un día vio que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa luchaba por abrirlo más grande y poder salir. El hombre vio que forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño agujero, hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento. Pareció que se había atascado. Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó al lado del agujero para hacerlo más grande y ahí fue que por fin la mariposa pudo salir del capullo. Sin embargo al salir la mariposa tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas. El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar el cuerpo, el cual se contraería al reduc...

La bomba de agua

Imagen
Cuentan que un hombre estaba perdido en el desierto y a punto de morir de sed, de pronto vio una vieja cabaña sin ventanas, sin techo, estropeada por el tiempo. El hombre se acomodó en una pequeña sombra huyendo del calor del sol desértico y mirando alrededor vio, a algunos metros de distancia, una bomba de agua, vieja y oxidada. Se arrastró hasta allí y empezó a bombear sin parar. No ocurrió nada y desanimado, se echó en el suelo. De pronto notó que al lado de la bomba había una botella. La miró, le limpió la suciedad y el polvo y pudo leer el siguiente mensaje: "Para que esta bomba funcione, primero necesitas prepararla vaciando en ella, toda el agua de esta botella, mi amigo". PD.: "Haz el favor de rellenar la botella antes de irte." El hombre abrió la botella y efectivamente tenía agua. La botella estaba casi llena de agua. Pero ahora se enfrentaba a un gran dilema: Si bebía el agua podría sobrevivir, pero si echaba el agua en la vieja bomba oxidada, quizá...

Inocencia, una niña en el bosque

Imagen
Una niña de unos 6 años, iba diariamente a su colegio caminando a través del bosque. Aquella mañana había amanecido con un cielo amenazador. El viento y las nubes hacían presagiar un día de lluvia, pero la bella niña seguía su camino rumbo a la escuela, como si todo fuera normal. Durante el día, la tormenta fue aumentando en intensidad, por lo que se desató una tempestad con muchos rayos que podían verse desde varios kilómetros. La madre estaba preocupada por su pequeña hija que, como de costumbre, tenía que regresar sola atravesando el bosque. Sintió mucho miedo por lo que podría pasarle en medio de esa terrible tormenta. Así que rápidamente subió a su auto y se dirigió en dirección a la escuela. La oscuridad y el viento hacían poco visible el camino, por lo que le costaba encontrar a su hija, que en este momento podía estar en peligro. Las luces de su vehículo, le ayudaron a divisar a la distancia a su hija, entre relámpagos y truenos, la pequeña se encontraba sentada junto a un ...

El peso de la oración

Imagen
Una mujer humildemente vestida, con un rostro que reflejaba sufrimiento y derrota, entró a una tienda. Se acercó al dueño y avergonzada, le preguntó si podía llevarse algunas cosas a crédito. Con voz suave le explicó que su esposo estaba muy enfermo y que no podía trabajar; tenían niños pequeños y necesitaban comida. El dueño, inflexible, le pidió que abandonara su tienda. Pero la mujer pensando en su familia continuó rogándole: ¡Por favor señor! Se lo pagaré tan pronto como pueda. El dueño se excusó diciendo que no podía darle crédito ya que no tenía una cuenta de crédito en su tienda. Cerca del mostrador se encontraba un cliente que escuchó la conversación entre el dueño de la tienda y la mujer. El cliente se acercó y le dijo al dueño de la tienda que él se haría cargo de lo que la mujer necesitara para su familia, pero éste no le hizo caso. Se dirigió a la mujer y le preguntó: ¿Tiene usted una lista de compra? Si señor, respondió ella. Está bien, ponga su lista en la balanza...

No te sigas culpando, ¡Es hora de perdonarte!

Imagen
Déjame  decirte que todos cometemos errores, nos equivocamos, tropezamos, y les fallamos a quienes más nos importan, a quienes una vez le prometimos que no les fallaríamos; todos estos motivos y muchos otros hacen que personas que valoramos se alejen cada vez más, hasta que nos convertimos nuevamente en desconocidos. La vida me ha enseñado que si las cosas suceden es porque viene algo bueno, y si dejan de suceder es porque nos espera algo infinitamente mejor. Constantemente nos estamos culpando, porque no sacamos buenas calificaciones en la escuela, porque mentimos, por no cumplir aquellas expectativas que tiene los demás de nosotros, por fallarle a alguien cercano que apreciamos; todas estas situaciones y muchas otras hacen que constantemente nos atormentemos, nos culpamos, señalamos y nos hagamos daño. El primer paso para que podamos seguir avanzando y volver a sonreír, es reconocer que todas estas situaciones son parte de nuestra vida, hacen parte de nuestro ser y queramos...

¡SUEÑOS! El camino que deseamos recorrer

Imagen
  Permíteme contarte que pienso de los sueños: son algo que aún sigue siendo incomprendido, un sueño es algo que anhelamos, que deseamos lograr; o simplemente algo que nos gustaría poseer. Siempre he pensado que si tus sueños son grandes es porque tu capacidad para lograrlo también lo es; no te desanimes, ni te detengas simplemente porque tropezaste y no llegaste a tu meta; lo que si debes hacer es levantarte, sacudirte el polvo, sonreír y decir “aquí voy de nuevo”. Si te rindes ahora nunca sabrás si la próxima vez que lo intentes será cuando lo logres, no te quedes con esa duda; cada vez que lo intentas, que tropiezas y te vuelves a levantar es un paso más que das y que te lleva más cerca de poder cumplirlos, si hoy no lo lograste cuando te vayas a la cama vete con un sueño para que despiertes con un propósito y te motive a seguir intentándolo. Recuerda la vida es un viaje no una competencia, no envidies a otros solo porque están teniendo éxito, porque están logrando todo aquell...